2011(e)ko uztailaren 20(a), asteazkena

Gares. Historia de un topónimo

Artículo publicado en la revista Fontes Linguae Vasconum.

 

Al final del artículo se realiza una relación de los datos encontrados con posterioridad a su publicación.

 

Koldo Colomo Castro
Fernando Pérez de Laborda
2011

En este artículo hemos recogido los datos históricos que hacen referencia a la palabra Gares para poder dar una visión histórica del topónimo vasco de Puente la Reina, localidad de Navarra, y en particular, de las personas que lo utilizaron y sus motivaciones. Los datos nos transportarán a un periodo que comienza en época medieval y finaliza en los comienzos del siglo XXI.

Los datos más antiguos

Por lo que hasta ahora sabemos Gares es el nombre de una villa nueva con el que se designa a Puente la Reina, pueblo fundado por Alfonso el Batallador en 1122. La única población anterior que conocemos a través de los documentos antiguos en el entorno fue la de Murugarren, tal y como aparece en el documento de concesión de los fueros a la villa. La actual ubicación geográfica de Murugarren está en el término denominado El Reducto, sobre el actual cementerio. Hay que decir que para la época de la fundación el puente estaba construido y conocemos, en una donación del rey Sancho Ramírez en 1093, la presencia de la iglesia de San Salvador en las cercanías del puente (1).

La primera referencia histórica conocida data de 1244, año en el que se elaboró en Olite un censo que coincide con las efímeras estancias del los reyes Teobaldos. Es ésta una época en la que se va configurando la función del apellido familiar, tal y como se entiende hoy en día. Se enumera en el registro una larga lista onomástica conformada por patronímicos, hipocorísticos, gentilicios, oficios, condición social y cualidades físicas y morales. Están transcritos, indistintamente, en euskera y castellano, algo que no deja de tener su importancia y que da una idea de la presencia del euskera en la zona de Erriberri. Se hace constar por tres veces a un tal G. Iohan Garesco (G. Iohan de Gares) vecino del barrio de la Solana, en los censos de 1244 y 1264 (2). Es muy razonable pensar que hace referencia a Puente la Reina, no sólo por la cercanía geográfica y cultural, sino también porque aparecen otros gentilicios vecinos como Annorbe, Ucar, Tirapu y Legarda y pueblos de las cercanías como Beruinçana y Artassona.

No conocemos ninguna otra referencia al topónimo Gares durante los siguientes 300 años, hasta que aparece un dato aportado por Fernando Maiora y recogido en los archivos municipales de Artajona (3). Se trata de un documento de 1564 en el que se cita el nombre de pila de una mujer y, a modo de apelativo, su procedencia, ya que por entonces no estaba universalmente extendido el uso del apellido, Graciana de Gares hija de Juanes de Gares y de Maria de Eraul su mujer se bautizo en seis de febrero de 1564. En el mismo libro, pero unos años más tarde, se cita la muerte de un vecino de Artajona que tenía por nombre el gentilicio de Gares y que falleció el 3 de noviembre de 1580, después de recibir los santos sacramentos.

En 1605 encontramos en un documento de Uterga-Olandain, citado por el historiador artajonés Jimeno Jurío, la mención de una viña situada en Garesbidea o, lo que es mismo, en el camino de Puente la Reina (4).

De sobra conocida es la dificultad que tenían los escribanos para transcribir los documentos en una lengua que ni siquiera la habían visto nunca escrita. No es por eso extraño que, durante los juicios, fuera solicitada habitualmente la labor del intérprete y que, en consecuencia, apenas aparezcan textos de la época en euskera. Las frases encontradas en euskera que hacen referencia al valle son pocas y por eso mismo hay un documento de 1646 que merece la pena destacarse por ser la primera vez que se hace mención de Puente la Reina como Gares en un documento oficial. El expediente es un juicio entablado entre familiares destacados de la nobleza local de Adiós con motivo de una aclaración de deudas. Ricardo Urrizola nos describe la intención de Juana de Cia de volver a Puente la Reina tras la muerte de su marido y cómo su cuñado le espeta: Joana, badaquizu nola zorrnayzun Zaragozaco arzobispoaren erraciotatic anis diru eta joan baño lenago Garessa eguinzadazu claredade bat (5). Durante el proceso vuelve a trascribir el escribano estas mismas palabras, aunque esta vez pone Garesa (a Gares).

En el siglo XVII dos historiadores de gran relevancia, el suletino Oihenart y el altonavarro Jose Moret, vascoparlantes, citan el nombre de Gares. Oihenart dice que no es nuevo que una misma población sea designada con doble nombre, uno vulgar o romano y otro vasco; así observamos que pamplona se llama en vasco Iruna, Olite Erriberri, Puente la Reina Gares. Por su parte Moret  habla en una obra de 1665 de el nombre primitivo, que oy día retiene de Garès, y con que llaman todos los naturales vàfcongados, asegurando también que el nombre de Puente la Reina es más moderno (6). El nombre de Gares sería el comúnmente extendido en un pueblo que era euskaldun monolingüe y que, seguramente, utilizaba el castellano sólo en los documentos oficiales. El propio Moret es el responsable de la teoría de que Gares fue el antiguo lugar de los Carenses, población de época romana citada por Plinio. Este dato, que hoy día se ha demostrado erróneo ya que actualmente se localiza en Santa Cara, condicionó la visión del topónimo por parte de las siguientes generaciones, otorgando un grado de nobleza a la villa debido a su antigüedad, y será repetido en siglos posteriores por otros autores e incluso por los propios puentesinos en algunos documentos de carácter oficial.

No es sólo Moret quien nombra a Puente la Reina por su denominación vasca. En la misma época, a mediados del siglo XVII, Sylvian Pouvreau, cura de Bidart que aprendió el euskera de adulto, cita textualmente en una de sus obras “Gares pour dire Puente la Reyna, ville de Navarre”(7).

Jimeno Jurío y los colaboradores que participaron en la magna obra de 59 volúmenes sobre toponimia de Navarra, recogen más datos desde la toponimia cercana, en concreto los caminos a Puente o Garesbidea que aparecen documentados en distintas localidades cercanas a Puente la Reina-Gares como Enériz (1680), Uterga (1711), Zizur (1837), Mañeru (Gares aldea 1783), Galar (1722) y Subiza de Galar, en esta última con las variantes Cares bidea y Gares bidea. También en Zizur se recoge Guareste ondoa que podría tener alguna relación con nuestro nombre (8).

Además el historiador artajonés recogió el gentilicio de Garestar o Garesdar, que aparece en 1687 en una casa de Olkotz de nombre Garesdarrenea, la casa del de Gares (9).

En 1698 tenemos un dato concluyente, en el que se equipara el término Gares a los más comúnmente aceptados de las grandes capitales vascas. El escritor estellés Baltasar de Lezáun y Andía lo expresa con gran claridad cuando señala que en este Reyno, Pamplona se llamó también Irunia y Puente la Reyna Gares, y, fuera de él, la ciudad de San Sebastian Dobastia, y así otros muchos, pórque en el idioma basconico tenían un nombre y otro en el romano (10).

Juan Bautista Gámiz Ruiz de Otero, nacido en 1696 y fallecido en 1773, fue un fraile alavés que dejó escritas diversas redondillas en castellano y euskera. Vivió en Iruña y de su relación con Puente dejo escrita una en la que aparecen apodos castellanos y vascos de sus habitantes. Uno de sus escritos se lo dedica a Puente titulándolo: “Euscaraz gaiztoetan. Ofrecimendu batzuc, au, eguinza, Garezeraco” (para Gares) (11).

Gares, símbolo de nobleza

A finales del siglo XVIII el topónimo aparece, esporádicamente, en algunos documentos de carácter oficial, dando continuación a la idea desarrollada por Moret. Así, en 1786 lo encontramos en el libro del Inventario y relación de la fundación de este convento de Sancti Spiritus y otros varios acontecimientos muy notables, en el que dice ser escrito en Puente la Reyna que agora quinientos y mas años se llamo Gares (12).

En 1790 encontramos un nuevo dato que incide sobre la idea del reconocimiento de la nobleza de la villa a través de la antigüedad de su nombre. Es el año en el que finalizan las obras de construcción del canal de riego o regadío, publicándose para tal evento la Noticia del importante canal de regadío de la Villa de Puente la Reina en el Reino de Navarra, un documento significativo desde el punto de vista etnográfico y técnico (13). Al comienzo del informe se puede leer, a propósito del nombre de la villa, el siguiente texto: …conocida en tiempos de los romanos por los carenses, cuyo nombre conserva en el día su idioma nativo vascongado…

En 1802 J. Traggia, siguiendo probablemente a Moret, escribe en el diccionario de la Real Academia de la Historia el siguiente texto: …el mismo nombre de Gares con que siempre ha sido y es denominada en su lengua nativa bascongada, con el cual únicamente en el día es conocida por todos los muchos tragineros de vino que allí concurren (14).

Un topónimo en retroceso

Como explicaba Moret el nombre de Gares estuvo directamente ligado al uso de la lengua vasca en el pueblo y, por esa misma razón, permaneció vivo mientras ésta fue empleada por los lugareños. Sin embargo, a lo largo del siglo XIX el euskera fue desapareciendo silenciosamente del valle, circunstancia que conllevó no sólo la perdida de un mundo conceptual o cosmovisión, sino el riesgo de desaparición de un topónimo, tan directamente vinculado con el idioma nativo (15).

A pesar de esta situación de pérdida todavía encontramos algún dato interesante sobre Gares como el que nos señala el historiador artajonés Fernando Maiora en un año sin concretar del siglo XIX: …y la ermana de Gares vive en la calle de la Aduana, nº 45 cuarto 3º, se llama Faustina Hastiz (16).

En 1868 se divulga un poema, posteriormente publicado por la Revista Euskara en 1880, que honra con aire melancólico la famosa Leyenda del Txori, pidiéndole a éste que no se aleje de los garestarras: ¿Non zera Txori maitea?/ ¿Non zera?, Garestarrai/ Ez aldezu berriz nai/ Icustamenic egin? (17).

Leandro Olivier, archivero del Ayuntamiento de Pamplona, recoge en 1870 una chanza que se recita en bilingüe empleando el euskera todavía vivo de Valdizarbe: ¿Qué dice el cura de Obanos? Bebamos. ¿El de Eneriz? Edan dezagun berriz. ¿El de Gares? Edan dezagun fuerte. ¿El de Larraga? Edan dezagun barra-barra. Aquí convendría subrayar la curiosidad de que el topónimo Gares todavía fuera utilizado en esta rima de palabras, que mezclaba con espontaneidad los dos idiomas (18).

El garestarra Xabier Vélez cuenta en su libro sobre Puente la Reina-Gares cómo en 1888 el Alcalde ordena y manda que en la Villa de Gares ningún iruñsheme ha de torear hasta que el Alcalde Jauna haga tres veces con el pañuelo zuri sembelen, sembelen, sembelen (19).

Ya en el siglo XX en 1913 y fruto del movimiento nacionalista del PNV-EAJ en Navarra se funda el Batzoki Garetarra de Garetz o Gares sito en el primer piso del número 77 de la Calle Mayor. Para entonces el euskera debía haber desaparecido casi por completo del valle (20). Entre los objetivos de los socios del Batzoki estaba fomentar la cultura vasca y defender el euskera. Sin duda se trataba, entre otras cuestiones, del reflejo de la recuperación de una lengua que estaba desapareciendo de manera irremediable.

En 1925 y unido al sentimiento de conservación de la lengua que se debió sentir como un proceso de pérdida imparable, especialmente sensible en un valle que fue muga meridional del euskera desde el siglo XVI, la asociación Euskararen Adiskideak colocó letreros fabricados en cerámica de color blanco y azul con el nombre castellano y vasco de todos los pueblos de Navarra (21). En Gares, y por lo que nos cuenta el historiador Alberto Aceldegui, el Ayuntamiento compró las baldosas en 1923 colocándolas en la torre del Relox, a la entrada de la vieja villa (22). Al igual que en otras poblaciones de Navarra, en Gares fueron dos los letreros que se colocaron, uno en dirección Iruña, conservado hoy día, y otro en dirección Lizarra ubicado en la casa del caminero junto al puente de hierro y actualmente desaparecido. Cabe decir como curiosidad que los letreros se mantuvieron durante el franquismo y que la palabra Gares lleva acentuación, tal y como los castellanoparlantes y euskaldunes del pueblo la pronuncian hoy día y también como Moret lo escribió en el siglo XVII.

1923. urtean erositako afixa.



En 1931, y en el contexto de los movimientos municipales a favor del estatuto vasco, el Alcalde de Puente, Joaquín Eyaralar Luis, y todos los concejales aprueban el siguiente texto en sesión extraordinaria: El Ayuntamiento de Puente la Reina, antigua villa de Gares, según nombre de la misma en nuestro idioma vasco…(23).

No tenemos ningún dato sobre el uso del topónimo durante el franquismo, aunque no nos cabe duda de que el nombre permaneció en la memoria de los garestarras. Muestra de ello es la que nos proporciona un ilustre músico y compositor hijo de la villa, Luis Morondo, fundador de la Coral de Cámara de Pamplona, al que le gustó siempre firmar bajo el pseudónimo de Garestar Koldo (24).

El reconocimiento oficial

No es hasta la última década del siglo XX cuando el topónimo aparece en los documentos oficiales del Ayuntamiento, pero sobre todo fue a partir de los años 70 cuando se fue popularizando con la ayuda del reconocimiento constitucional de la pluralidad de lenguas en el Estado (25). Desde los pañuelos de fiestas, pasando por el nombre de la discoteca, la orquesta del pueblo y hasta la jota de la procesión del patrón de la villa, cualquier motivo, desde casi todos los ámbitos culturales, sociales y políticos municipales, se convirtió en escaparate con el que poder mostrar su adhesión a un nombre que había sufrido la marginación de los documentos oficiales durante tanto tiempo.

El proceso de oficialización del topónimo vasco comenzó el 8 de marzo de 1988 con la aceptación del Ayuntamiento, por unanimidad, del escrito con firmas presentado por la Asamblea Local para el Desarrollo del Euskera, declarando el topónimo Gares como oficial a todos los efectos. También se remitió un acuerdo a Euskaltzaindia para que emitiera un informe preceptivo al respecto (26). Ese mismo año, el sacerdote y etnógrafo navarro Jose Maria Satrustegi, secretario general de la Academia de la Lengua Vasca, remite al Ayuntamiento un informe sobre el uso histórico del término Gares. Finalmente en 1991 y a través del Decreto Foral 229/1991 se reconoce la oficialidad del topónimo Gares para denominar la localidad (27).

Sin embargo, la interpretación jurídica de ese decreto por parte de ciertos sectores, tanto a nivel local administrativo como foral, consigue que el nombre sea una mera cuestión simbólica y que, a efectos legales, apenas se utilice. Se argumenta que el uso de la palabra Gares se debe realizar cuando la lengua de comunicación es en euskera y no en castellano. Como consecuencia el nombre de Gares no aparece en los letreros informativos, turísticos y de carretera. Tampoco en el censo y en el catastro, entre otros, y ha permanecido oculto, hasta el año 2010, en gran parte del uso oficial en la administración local debido a que, prácticamente en su totalidad, funciona en castellano.

En 2010 las recién aprobadas ordenanzas municipales del euskera de Puente la Reina-Gares volverán a incidir en la obligatoriedad del uso del topónimo como forma oficial del nombre de la villa (28).

Un paso importante en la generalización de su uso fue la resolución favorable de los tribunales ante una reclamación de un particular que solicitó la colocación de los topónimos euskaldunes en la rotulación de la recién construida Autovía del Camino, por pertenecer los pueblos por los que transcurre a la zona mixta (29). El Tribunal Superior de Justicia falló a favor de la demanda de colocación de los letreros en bilingüe, basándose en la Ley Foral del Vascuence de 1986. Recordemos que esta ley divide a Navarra en tres partes: Zona vascófona, mixta y no vascófona, otorgando diferentes derechos lingüísticos a los ciudadanos de una misma comunidad. Puente la Reina/ Gares quedó adscrito a la Zona mixta, lo que significa que su topónimo ha de ser reconocido de manera oficial. Pero el mismo Gobierno Navarro que la promovió presentó un recurso de casación frente a la decisión del tribunal que fue desestimado en 2009.

Sin embargo, en enero de 2011 los letreros en la Autovía del Camino no reflejaban los nombres en euskera y en contestación a una petición del alcalde de Puente la Reina-Gares para que se escribiera en los rótulos el topónimo vasco, el organismo competente del Gobierno de Navarra, recurriendo al punto 2b del acuerdo de gobierno de de 25 de septiembre de 2006, argumenta que los letreros se cambiarán a su debido tiempo, esto es, cuando sea necesaria una sustitución por razones de mantenimiento o renovación de la señalización (30).

Actualmente, en 2011, el topónimo Gares sigue sin estar presente en la señalización viaria que realiza el Gobierno Foral.

Autovia del Caminon 2011ko ekainaren 6an ateratako argazkia.



Algunas explicaciones curiosas sobre el nombre de Gares

Como hemos visto anteriormente, ya en el siglo XVII Moret había relacionado la palabra Gares con los pueblos carenses de época romana.

Alejandro Díez y Díaz a pesar de que admite que “ni los más expertos vascófilos han sabido dar explicación convincente de la palabra Gares” se aventura a dar una hipótesis sobre su origen (31). Dice que puede tener relación con Murugarren o Muru-garreiz tal y como lo recoge Florencio Idoate. Garreiz se convertiría así en Gares. Aunque hay que reconocer que la hipótesis resulta atractiva, ha sido totalmente descartada por Mikel Belasko, experto en toponimia navarra, quien niega la evolución de la palabra Garren a Gares (32).

El historiador local Alberto Aceldegui (33) nos recuerda una explicación popular y simplista del nombre, relacionándolo con la palabra garia, trigo en euskera, ya que la zona ha sido tradicionalmente productora de cereal (34), y lanza una hipótesis sobre si el origen del nombre deberíamos buscarlo en el latín a través de la palabra “cares”, término referido a la ciudadanía en la antigua roma. Como respuesta a esta hipótesis Mikel Belasko argumenta que si el origen fuera la palabra latina “cares”, sería de esperar una terminación en –tz, esto es, Garetz (35).

Desde un punto de vista arqueológico-histórico, hay que recordar que en el término no se han encontrado vestigios arqueológicos importantes, ni datos literarios de época romana (36). Tampoco conocemos otras poblaciones con el nombre de Gares, aspecto que, de ser cierto el origen de la palabra, sería lógico encontrar. Por último, recordar que la mención más antigua que conocemos y que se remonta al siglo XIII ya aparece escrita con G y no con C (Garesco).

Significado de Gares

Desconocemos el significado del topónimo Gares, como también su antigüedad y su ubicación geográfica. Mikel Belasko advierte que su etimología es incierta y que quizás pueda tener alguna relación con el topónimo Sotés, ubicado en el Señorío de Sarría y perteneciente al propio municipio. Añade también que en Oteiza (Navarra) hay un topónimo similar que, al menos desde el siglo XVI, se viene denominando Gares o Garos (37). La terminación –es no encuentra una explicación sencilla en euskera y se podría relacionar con algunas nombres romances de poblaciones del este de Navarra y de Aragón pero, ya que todos ellos comparten terminación Uscarrés, Arboniés…. (38)

Conclusión

El nombre de Gares se ha transmitido principalmente de forma oral entre los vascoparlantes, de todas las clases sociales, generación tras generación, durante al menos ocho siglos. En Valdizarbe la transmisión del euskera se perdió a finales del siglo XIX aunque los últimos vascohablantes murieron en las primeras décadas del siglo XX. Se podría decir que durante el siglo XX fueron los movimientos favorables a la conservación del euskera, vascoparlantes y amantes del euskera los que mantuvieron vivo el topónimo.

Su uso escrito responde a tres tipos de motivación. En la primera lo encontramos como gentilicio en censos y documentos que nombran personas procedentes de Gares, tal y como eran conocidos sus habitantes en Navarra y, por supuesto, en forma de topónimo como reflejo de una arraigada tradición oral. La segunda comienza en el siglo XVII, con el padre Moret, que abre una nueva acepción al relacionar la palabra Gares con los pueblos carenses de época romana. Gracias a ello, el topónimo, debido a su supuesta antigüedad, se convierte en un símbolo de nobleza para los habitantes de la villa y, aunque no aparece en la documentación municipal del Ayuntamiento, sí lo hace en documentos de carácter oficial e histórico. Finalmente el tercer tipo de motivación surge a partir de 1991, en el que gracias a la aprobación de la ley del vascuence de 1986, el nombre vasco se convierte en oficial, aunque su uso, hasta la actualidad, no ha sido siempre universal y se ha condicionado a cuestiones políticas. De todas maneras, hay que remarcar que, tras ocho siglos de tradición oral, el nombre de la villa pasa a ser oficial a finales del siglo XX.

En relación con su origen y a la luz de los datos presentados debemos suponer que el nombre vasco hace mención a la villa nueva de Puente la Reina, fundada en 1122, ya que no conocemos mención alguna sobre la existencia de otra población anterior, y la proximidad de las fechas de la fundación de la villa y de la aparición de la primera mención, poco más de un siglo de diferencia, nos hace pensar que desde el nacimiento de la villa los vascoparlantes la denominaban Gares (39).

Haciendo un somero repaso de los datos referentes al topónimo Gares el primer dato que conocemos se remonta al siglo XIII y está recogido en un censo olitense. En total son tres los apellidos en forma de gentilicio, todas anteriores a 1580; uno el oicónimo (nombre de casa), en 1687; ocho los topónimos aparecidos en los documentos, uno de los cuales aún pervive en Uterga, todos ellos entre 1605 y 1837; y quince las menciones que se hacen de gares y garestar como denominación del pueblo y sus habitantes, desde la primera vez que fue transcrita en 1646 hasta 1931, año en el que la lengua en el valle se da por desaparecida.

Sobre el significado de la palabra no podemos decir nada nuevo, exceptuando la crítica de algunas teorías lanzadas por historiadores, y añadir las orientaciones que nos aporta en toponimia Mikel Belasko, relacionando el nombre con otros topónimos del este de Navarra y Aragón.

Por último decir que la oficialización del nombre no ha traído consigo el pleno uso del topónimo, ya que el gobierno navarro no demuestra excesivo interés por acatar leyes o resoluciones que le obligan a poner los topónimos de las poblaciones navarras en bilingüe, en particular de las zonas declaradas por la ley del vascuence como mixta y no vascófona.

Eskerrik asko

Agradecemos la ayuda facilitada para la realización de este artículo a Xabier Vélez, Fernando Rey, Javier Armendáriz, Patxi Salaberri y, en especial, a Mikel Belasko.




Bibliografía

(1) Jimeno Jurío, José María (1999). “Puente le Reina. Confluencia de rutas jacobeas”, Revista Panorama 29, pp. 20-21. Concesión de fueros: “Un lugar bueno, amplio y espacioso, situado desde el citado puente hasta el prado de Obanos sobre Murubarren donde construyáis vuestras casas”, pp. 19-22, menciones a la iglesia de San Salvador. También del mismo autor (2007) “Merindad de Pamplona. Historia de Puente la Reina y Eunate”, en el prólogo de Javier Armendáriz Martija pp. 20-21.
(2) Ciervide Martinena, Ricardo y Sesma Muñoz, J. Ángel (1980). “Olite en el siglo XIII: población, economía y sociedad de una villa navarra en plena Edad Media”, Diputación foral de Navarra, Institución Príncipe de Viana, pp. 170, 364, 416.
(3) Maiora, Fernando (2004). “El euskera en Artajona”, pp. 70; 73.
(4) Jimeno Jurío, José María (2004). “Estudios de toponimia Navarra”, pág. 92.
(5) Urrizola Hualde, Ricardo (2004). “Valdizarbe y el euskera en el siglo XVII”, Fontes Lingua Vasconum XXXVI nº 96.
(6) Oihenart, Arnaud (1638) "Notitia utriusque vasconiae", www.memoriadigitalvasca.es/handle/10357/1905.03/38.9;05/67.38
Moret y Aleson (1665). “Investigaciones históricas de las antigüedades del Reyno de Navarra”, libro I, pág. 60, párr. 70.
(7) Pouvreau, Sylvain (1892) “Les petites ouvres basques de Sylvain Pouvreau” escrito por Julen Vinson
(8) Jimeno Jurío, José María (1988). “Toponimia de Navarra”, LIII, pág. 202, Puente la Reina-Gares y Toponimia oficial Navarra www.toponimianavarra.tracasa.es. También en (2004) ”Estudios de toponimia Navarra”, pág. 92.
(9) Jimeno Jurío, José María (1988). “Toponimia de Navarra”, LIII, pág. 202. Respecto a la terminación –dar en el gentilicio garesdarrenea Patxi Salaberri advierte que es una peculiaridad que se extiende por otras zonas de Navarra como Elkano, Gazolaz, y Sakana.
(10) Lezáun y Andía, Baltasar de. “Memorias Históricas de la Ciudad de Estella”, 1698, Pamplona, Gobierno de Navarra, cap. II, pág. 17-18.
(11) Goikoetxea, I. (1982) “Juan Bautista Gámiz Ruiz de Oteo. Poeta bilingüe alavés del siglo XVIII” (en Goikoetxea 2002:201) El lingüista Patxi Salaberri llama la atención sobre el uso de z por s. Al parecer el autor realiza esta sustitución también con otras palabras (esan-ezan).
(12) “Inventario y relación de la fundación de este convento de Sancti Spiritus y otros varios acontecimientos muy notables” (1786), ACSS archivos del convento de las Comendadoras del Sancto Spiritus. Referencia nombrada en Díez y Díaz, Alejandro (1977). “Monasterio de comendadoras de Zubiurrutia en Puente la Reina”.
(13) “Noticia del importante canal de regadío de la Villa de Puente la Reina en el Reino de Navarra” (1790), en Internet, Biblioteca Sancho el Sabio.
(14) Traggia, J. (1802). “Diccionario geográfico histórico del Reino de Navarra, Señorío de Vizcaya y provincias de Álava y Guipúzcoa”, Real Academia de la Historia, Tomo II.
(15) Arana, Aitor y otros (2009). “Diccionario castellano vasco de Valdizarbe”, pp. 211-212. Las conclusiones son fruto del trabajo de síntesis de Fernando Pérez de Laborda. También en www.euskeraenvaldizarbe.blogstop.com
(16) Maiora, Fernando (2008). “Euskera en la Valdorba II. Barasoain”, pág. 66.
(17) Revista Euskara III, 1880, pp. 185-186.
(18) Garesko Udala (1993). “El euskera en Valdizarbe. Testimonios orales y escritos”, pág. 4. Al hilo de la chanza me viene a la memoria el fenómeno, que apuntaba Koldo Mitxelena, de laminación lingüística reflejado en la chanza, síntoma del proceso de desaparición del euskera en Valdizarbe. Se aprecia como el hablante siente inconscientemente que hay frases en las que se expresa mejor en castellano y así mezcla con espontaneidad los dos idiomas, incluso en las canciones o recitaciones de frases hechas.
(19) Vélez, Xabier (libro sobre la historia de Gares que se publicará en 2012, está ordenado cronológicamente, ver 25.07.1888. Relato de María Aranzadi).Desconocemos el significado de “sembelen” aunque probablemente haga referencia a algún toro.
(20) Clavería, Carlos. “Navarra, 100 años de nacionalismo vasco 1878-1931”, Fundación Sabino Arana, Tomo I, pp. 143-144. También en Arrese, Pedro (2002). “Efemérides de Navarra”, pág. 124.
(21) Satrustegi, Jose Maria (1990). “Nafar hizkuntza Nafarroan”, en E. Cobreros, “Euskeraren lege araubideari buruzko jardunaldiak”, pág. 25.
(22) Aceldegui Apesteguía, Alberto (2002). “Alcaldes y regidores de Puente la Reina (1677-2002)”, pág. 305.
(23) Vélez, Xabier (libro sobre la historia de Gares que se publicará en el 2012, está ordenado cronológicamente, ver 16.5.1931).
(24) Arana, Aitor y otros (2009). “Diccionario castellano vasco de Valdizarbe”, pág. 204. También en www.euskeraenvaldizarbe.blogstop.com. Durante la década de los 70, y antes de la reforma del puente románico, hemos recogido el testimonio de la existencia de un grafito, con la palabra Gares, en el arco más occidental del puente románico. El dato fue relatado a nuestro informante S. Arregui por el padre Belda, arqueólogo de la orden religiosa de los padres Reparadores.
(25) Jimeno Jurío, José María (1999). “Puente le Reina. Confluencia de rutas jacobeas”, Revista Panorama 29, pág. 12. También del mismo autor (2007) “Merindad de Pamplona. Historia de Puente la Reina y Eunate”. El autor dice que el topónimo Gares “no figura en la documentación oficial redactada en latín o en romance”.
(26) Arana, Aitor y otros (2009). “Diccionario castellano vasco de Valdizarbe”, pág. 205. También en www.euskeraenvaldizarbe.blogstop.com
(27) Decreto Foral 229/1991 13 de junio (BON 80/1191).
(28) Ordenanza reguladora del uso y el fomento del euskera en el ámbito municipal. Boletín Oficial de Navarra nº 66, 31 de mayo de 2010.
(29) Sentencia 000189/2007 del Tribunal Superior de Justicia de 16 de abril de 2007: “Declaramos que en las señales de tráfico que sean indicativas de la localidad Cizur Mayor deberá obrar además de la denominación en castellano o indicando, la de euskera Zizur Nagusia”.
(30) Acuerdo de Gobierno de Navarra de 25 de septiembre de 2006. El cambio lingüístico en la señalización está supeditado “… a la sustitución periódica de conservación, mantenimiento o renovación”.
(31) Díez y Díaz, Alejandro (1977). “Monasterio de comendadoras de Zubiurrutia en Puente la Reina”, pp. 21-22.
(32) Información facilitada por Mikel Belasko vía correo electrónico.
(33) Aceldegui Apesteguía, Alberto (2007). “Un paseo por Puente la Reina-Gares”, pág. 203.
(34) Wikipedia. “Gares
(35) Información facilitada por Mikel Belasko vía correo electrónico.
(36) Armendariz Martija, Javier (2008). “De aldeas a ciudades. El doblamiento del primer milenio antes de Cristo”. En su libro no menciona ningún resto de época romana en Puente la Reina/Gares aunque a través de correo electrónico nos comenta que además de en Valdizarbe “sí que hay algunos pequeños yacimientos de poca importancia por el término municipal” y añade que “probablemente, sí hubo ocupación en Murugarren durante la época romana, pero lo cierto es, que este yacimiento está totalmente arrasado”.
(37) Belasko, Mikel (1996). “Diccionario etimológico de los nombres de los pueblos villas y ciudades de Navarra”, pp. 362-363.
(38) Información facilitada por Mikel Belasko vía correo electrónico. Por otra parte, no queremos dejar de comentar el siguiente dato. A través de Internet sabemos que Gares también es un apellido (nos lo presenta como apellido de origen judío www.genealogiajudia.com/GARES ), aunque desconocemos su origen geográfico. Sin embargo, si tenemos en cuenta su distribución en España no parece tener relación con Puente la Reina-Gares (según www.miparentela.com/mapas/detalles/gares.html está presente en las provincias de Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante y Sevilla).
(39) Nos queda la duda de conocer qué había alrededor de la iglesia de San Salvador, anterior a la fundación de Puente la Reina y existente desde, al menos, el año 1093. Sabemos que su probable ubicación estaba a unos 300 metros al sur del puente, en la actual fuente de San Martín, antiguamente denominada fuente de San Salvador. Sobre este tema está trabajando el arqueólogo garestarra Javier Armendáriz. Adelantó algunos datos sobre un posible puente anterior al románico en San Salvador en el prólogo del libro “Historia de Puente la Reina y Eunate” perteneciente a las obras completas de Jimeno Jurío.


Laburpena

Gares toponimoaren izena ahoz transmititu da maila sozial guztietako euskaldunen artean, gutxienez, zortzi mendetan zehar. Ezagutzen ditugun toponimoaren erabileraren arrazoiak, historikoki, hiru multzotan sailkatzen ahal ditugu. Lehenengo multzoa euskaldunek osatzen dute, euren komunikazio arruntean toponimoa modu naturalean erabiltzen baitzuten. Bigarren multzoa XVII. mendean sortzen da, Moret aitaren hipotesi baten ondorioz. Hark Gares izena Erromatar garaiko Cares herriarekin lotzen du, toponimoak duen balizko antzinatasunak herriari noblezi kutsua ematzen baitio. Hirugarren multzoa Garestik euskara desagertuta zegoenean sortu zen, hots, oro har, euskarazko toponimoa gorde nahi zuten euskaltzaleak ziren. Azkenik XX. mendean toponimoaren ofizialtasuna lortzen da. Gares zer den eta zer esan nahi duen oraindik jakin ez badugu ere, Puente la Reina herriaren fundazio unetik dela esan daiteke.

Resumen

El nombre de Gares se ha transmitido de forma oral, al menos durante ocho siglos, entre los euskaldunes de todas las clases sociales. Las motivaciones que conocemos en el uso del topónimo vasco han sido historicamente tres. En el primer grupo están los euskaldunes que han utilizado en su comunicación el nombre de la población de forma natural. El segundo grupo surge en el siglo XVII con el padre Moret, cuando éste enlaza Gares con los pueblos carenses de época romana, otorgando al pueblo un halo de nobleza por su antigüedad. El tercer grupo surge al desaparecer el euskera y está formado por amantes de la lengua vasca que pretenden conservar la denominación tradicional. Finalmente, a finales del siglo XX se consigue la oficialización del nombre. A pesar de que desconocemos la ubicación y el significado del nombre Gares se puede afirmar que el topónimo exite desde la fundación de Puente la Reina.

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Relación de datos aparecidos con posterioridad a este artículo:

- Hay dos pueblos más en la zona pirenaica con una transcripción muy parecida a la de Gares: Garós, en el Valle de Arán, rodeado de pueblos que sugieren cierto emparentamiento léxico en su terminación: Arrós y Artiés; y Garos, en los Pirineos Atlánticos aquitanos.


Siglo I a.C. En la zona de Levante se encontró un lápida con la siguiente leyenda:
CARA A:
]M.FOLVI.GAROS
]VNINAVNIN.VE
]BAG.MARC.LA.L.
]VNININIT o VNININTIT
SIEROVCIVT
CARA B:
P.CORNELIVS.P.L.
DIPHILVS
CASTLOSAIC

Las dos caras de la lápida forman un texto híbrido en el que se muestran nombres latinos e ibéricos con estructuras latinas pero con una línea final que muestra el verbo en ibérico. En nuestro caso aparece un individuo con los tria nomina romanos: Marcus Fuluius Garos. Como asegura Herrera Rando (JHR, pág. 159) este cognomen Garos es un hapax que aparece atestiguado solo en esta inscripción.
Para Orduña CASTLOS es nombre ibérico en el que identifica “claramente el sufijo –s, marca de origo” (EOA, pág. 286), como en otros ausé-s, iltirke-s y ikale-s, que también aparece en el complejo sufijal –sken (como en la ceca ibérica Bolsken) (EOA, pág. 279). Aunque Orduña no lo dice, porque lo que le interesa es el ergativo final –C de CASTLOSAIC, en este listado se podría incluir el nombre GAROS de un hipotético *GAR(O).

Hay varias secuencias ibéricas donde aparece el sufijo GAR-: GAROKAN, BAGAROK, TAGISGAROK. Para Román del Cerro, BAGAROK es un topónimo que tiene su referente actual en Bakarot (JHR, pág. 10ss). Este autor lo relaciona con el término vasco gar 'cereal, cebada'.

1622. El gentilicio Garesdarra es nombrado en un documento del siglo S. XVII: Joanes de Ançilla, natural de Bascos y criado de Martin de Garesdarra... Llegó y arrimó a ellos un criado de labranza de Martín de Garestarrarena. (ARGN. Nº-297793. Ano 1622) (Fernando Maiora. "Léxico autóctono histórico de Navarra". 2015. Pág. 74/157)


1665. Una de las contendientes de un juicio que tiene lugar por cuestiones vecinales es Maria de Gares, natural de la localidad que da nombre a su apellido.
(Nazioarteko Jardunaldiak. El euskera en las altas instituciones de gobierno a través de la Historia. Euskara gobernuko goi erakundetan Historian zehar. Koordinatzaileak: Juan Madariaga Orbea, Álvaro Adot. Pamiela. Pág ?)

1722. El nombre de casa Garesdarrarena aparece en un documento de 1687 ya citado por Jimeno Jurío (ARGN. PN. C-13749/4. Año 1678), pero también en otro de 1722 (ARGN. PN. C-13757/1. Año 1722). (Fernando Maiora. "Valdizarbe. Nombres de casas". 2014)


1792. En Adiós aparece en un documento de 1792 el topónimo Garesbidea que en los siguientes años tomaría como denominación "Camino Puente"(AFISM. Jimeno Jurío, José María (1988) Toponimia de Navarra. Toponimia y Cartografía LIII - Adiós).


1884. Arturo Campión también hace mención del nombre vasco de Puente la Reina en su Gramática Bascongada: "...varios [de los pueblos, villas y ciudades de Navarra] poseen dos nombres, uno latino, románico ó neo-latino y otro bascongado: Pamplona Iruña, Estella Lizarra, Olite Erriberri, Espinal Auritz-perri, Monreal Elo, Puente la Reina Garés, Burguete Auritz, Roscesvalles Orreaga, Salinas de Oro Gatzaga, Torrano Dorrau, Valcárlos Luzaide, etc." (Arturo Campión,. Gramática Bascongada. Tolosa, 1884, pág. 31).


1888. Un dato directamente relacionado con el de 1888 y que se podría situar hacia esta época. Un conocido mío de Iruña guardaba en su memoria la cita de una anciana de Pamplona, Isabel Epalza, que nació hacia 1925 y de cuya madre natural de Estella aprendió la siguiente estrofa: Manda la villa Gares que todos los Irunsemes no salgan a torear el torico Muturbelch.

1900. Nicolas Ormaetxea (1888-1961), Orixe, el poeta vasco más reconocido, nacido en el pueblo guipuzcoano de Orexa, comenta lo siguiente en una de sus cartas:

Yo en Huici dije miles veces Gares porque ignoraba "Puente la Reina" hasta que aprendí escuela. La dueña de la casa en que me criaron era de Gares -Juana Josefa Otamendi- y figúrese si nos era familiar el nombre de su pueblo! Cuando ella venía a Huici, hablaba con nosotros en vasco, y siempre decía Gáres, nunca P. La Reina.

(Carta del 28/VI/1952 del poeta Orixe a Manuel Iruxo, escrita a mano y mandada de Zaragoza a París. Orixe. Gutunak [1917-1961])

1915. En el Batzoki de Gares se forma una nueva junta y se renuevan cargos. Según se dice en la crónica del semanario Napartarra, se espera mucho bien para el nacionalismo en Garés. La Solidaridad de Obreros Garetarras reparte 161 socorros en diciembre. La crónica la firma Txori-Txiki. (Semanario Napartarra, 06-11-1915)

1918. Julio Altadill fue un militar español nacido en Toledo y establecido más tarde en Navarra. Realizó una extensa divulgación sobre la historia y el arte en Navarra y en su conocida obra Geografía del País Vasco-Navarro  publicada en 1918 comenta que en el Archivo de Navarra aparecen las siguientes denominaciones como sinónimo de Puente la Reina: garaitze, garetxe, garech, garexe, garese (barrio antiguo). No ha habido ningún otro autor que posteriormente se haya pronunciado sobre estos posibles sinónimos. (Julio Altadill, Geografía del País Vasco-Navarro, 1918, pág 272)

1920/30. El médico, escritor y promotor cultural Ángel Irigaray (1899-1983) aseguraba lo siguiente en uno de sus artículos:


El mismo que esto escribe, que no es un vejestorio, conoció en su juventud un anciano de 90 años que había estado de zapatero en 'Garesh' y aún recordaba algo de vascuence que había hablado allí en su juventud.


(Ángel IrigarayNotas sobre la antigua lengua, Príncipe de Viana, 1961, pág. 103)

1935. Bernardo Estornés Lasa, fundador de la Editorial Auñamendi publica en 1935, en Beñat Idaztiak, Zabalkundia, Zarautz, 1935, un mapa de Euskadi-Vasconia en euskera y castellano. En él aparece la denominación vasca, Gares, de Puente la Reina. (Mapas para una nación. Euskal Herria en la Cartografía y en los testimonios históricos. José Mari Esparza Zabalegui. Txalaparta, 2011. Pág. 169)




1943. En la revista Arte y Cultura de Montevideo, editada el 30.X.1943, Félix Muñoa publica Euzkadi. Mapa del País Vasco. En él realiza una reproducción de un mapa de principios de siglo. Mientras otros lugares como Estella/ Lizarra y Pamplona/ Iruña sí que aparecen en bilingüe, el mapa registra Gares como única denominación del topónimo Puente la Reina. (Mapas para una nación. Euskal Herria en la Cartografía y en los testimonios históricos. José Mari Esparza Zabalegui. Txalaparta, 2011. Pág. 173)


1950. Alberto Vúletin, cartógrafo que escribió varios libros de temática argentina e indigenista, realizó en la década de los 50 un mapa histórico y lingüístico de las siete provincias vascas: Euzkadi. En él aparecen sólo los nombres vascos de las ciudades y villas. A Puente la Reina la cita como Gares. (Mapas para una nación. Euskal Herria en la Cartografía y en los testimonios históricos. José Mari Esparza Zabalegui. Txalaparta, 2011.Pag 201)



7 iruzkin:

  1. Juan Martín Arteagagarai2014(e)ko irailaren 16(a) 15:04

    Qué bueno, qué trabajo y qué capacidad docente con tanta sencillez.

    Respecto de la etimología, con toda humildad (porque tan solo soy euskaldun, pero no linguista ni historiador) recordaría la Navaja de Ockham (la explicación más sencilla suele ser la buena) para que no echéis demasiado pronto en saco roto la raiz gar-, presente en cantidad de topónimos. Por ejemplo, conozco mucho Soria y en territorio que fue Navarra en la edad media tenemos aun hoy Gar-rai (la vieja Numancia) o Gar-agüeta (ambas al norte de Soria), que yo recuerde de memoria. En la misma Navarra "Garde". En algun lugar he leido que en euskera arcaico al parecer significaba tallo de cereal (desde luego Gar-i es trigo, y Gar-agarra es cebada) y aun hoy "gara" tiene como primera acepción (Orotariko Euskal Hiztegia) el tallo que crece espigando. Desde luego así lo usamos en Bizkaia: azagara - tallo de la berza/ arbigara...).
    En todo caso, gracias de nuevo por ilustrar tanto y tan ameno.

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    1. Muchas gracias. No hemos querido profundizar en el significado de la palabra, sino sólo en su evolución histórica, pero la sugerencia que haces es muy interesante.

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  2. BaAlDiZaArBe, es la continuación de BaAlDiErriA; igual que LaArRaInA, es anterior a LaArRaAga, siempre con respecto al NuMen edo a LaAmaOnA. Uno más entre los muchos BaAlEz como extensiones; el otro dirección ra, y extensión Aga, delimitando a la vieja NaBaAr"Ra". GaArEz, nos cuenta de que familia y de la misma Peña "Dio"Za".

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  3. BaAl, antes que valle, era el positivo poder, la Be de debajo de, Di era el cómputo, ("Dio"Za"),La Peña Ar, La Estrella "Za"; que otras veces a una se le decía Az y, otras a la estrella se le decía Iz. De ahí IzEn ta AbIzEnAz. LaArRaInA, como la inmensidad de su sinonimía, decía de al lado La, de la Peña Ar. En este caso, además de dirección Nora Ra, de los pies In. contándonos donde comenzaba la vieja NaBaArRa; BaAlDiErriA. GaArEz, delimitando consanguinidad, era una variante MaTiRiArKaAl; la llamada "familia" TiRiBu GaArZiA. Somos de la raíz de la peña.

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  4. La etimología BaAz+NaBaAr; (Ko+Ra)(NonKo+Nora),solo se puede entender, en la sencilla comprensión de LaAnTiGua LeEnGuA NaBaArOrUn y, por extensión IbBeRiCa; con su nomenclatura ZiLaBiKa; que yo separo con mayúsculas para su mejor comprensión. Aquí, en estos topónimos, BaAlDiZaArBe, LaArRaInA, GaArEz; podemos entender la sabiduría de nuestros ancestros y, LaIdDioTeEz de nuestros contemporanéos.

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  5. Y así, lo de la reyna mayor o, lo del camino ZaAnTiAgo, (el más "pegado" a la Gran Estrella "Dio"Za"); podemos comprender era un sucedáneo, para tapar las verdades anteriores, que nos hablaban de convivencias SoZiAlMenTe constituidas. Antes de emerger los Amoz. Del AmaAr ancestral

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  6. Izarbeibar Iz+Ar+Be+Ib+Ba+Ar dice que era el paso a Ib, de debajo Be, a las positivas Ba, de la Peña Ar+Ar, abundando en Élla. Como comprenderán, todo nos cuenta de lo mismo, de lo importante; igual EunAte EunLaAte; en ambos era la puerta, en uno de al lado, de LaTejedora, (otra forma de llamarla a Élla), (La"Dio"Za"), y en el otro al Tejido...La vieja NaBaArRa. En todo caso Izarbeizar, en vez de paso Ib, podía preguntar Nori I a quién; como verán la cuestión es la misma...

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